CONVOCATORIA III CONFERENCIA

"Somos comunistas. Nuestra posición no se puede confundir dentro del amplio abanico de las izquierdas de todo tipo. Nuestra lucha no se limita a cambiar un gobierno cruel por otro más amable. Nuestra posición es clasista y leninista, es decir, se centra en el Estado más que en el gobierno. Nosotros luchamos contra el Estado de las clases pudientes, el Estado burgués, contra las trasnacionales y el imperialismo, proponiéndonos el triunfo de la clase trabajadora y del proletariado para la conquista de una democracia superior, o sea, por el Socialismo."
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domingo, 17 de agosto de 2014

Declaración Pública de los Comunistas de Chile

 
Los Comunistas somos y seremos oposición a todo gobierno que defienda los intereses del gran capital en perjuicio de los trabajadores. Somos y seremos oposición a todo gobierno que actúe en contra del proletariado y el pueblo, así como de aquellos que gobiernan en beneficio de potencias extranjeras dañando los intereses del país. Somos oposición por tanto al actual gobierno de la Concertación, vestida de Nueva Mayoría.

Los gobiernos que sucedieron a la tiranía a partir de 1990 no han hecho cosa alguna que propenda a desmantelar la institucionalidad que dejó instalada la dictadura del sector más reaccionario del capital financiero y el imperialismo estadounidense, que caracterizamos en su momento como fascista. Esta se expresa en un conjunto de leyes que, en lo esencial, dejan al Estado en una situación de total impotencia a la hora de regular la actividad económica que llevan a cabo los grandes grupos internos y externos, que saquean el país y depredan el territorio. El rechazo, corroborado por las actuales autoridades económicas, a cualquier actividad empresarial bajo gestión del Estado, salvo las irrentables como ENAP, es el más claro indicio de la profunda convicción neoliberal de la Nueva Mayoría y, en última instancia, de protección irrestricta del orden capitalista en perjuicio de los explotados.

Definitivamente, el gobierno encabezado por Michelle Bachelet es la continuidad y profundización de la política aplicada desde que en 1990 salió el dictador de La Moneda. Es decir, la continuidad de la expresión neoliberal del capitalismo en Chile. El hecho de que en los últimos dieciocho años Chile encabece los índices de desigualdad a nivel mundial y de los países integrantes de la OCDE, expresa que la distribución de la riqueza es extremadamente injusta; pero además, esa forma injusta aumenta de manera continua, concentrando el poder adquisitivo en una elite cada vez más reducida, consecuencia inevitable del modelo de subdesarrollo aplicado por los ideólogos neoliberales.

Por otra parte, las vagas promesas que formulara el actual bloque gobernante durante la campaña electoral, aun cuando se cumplieran, no alteran la esencia del modelo capitalista neoliberal imperante en Chile, pues relega al Estado al cumplimiento estricto del rol subsidiario establecido por la Constitución, cuestión que ya ha quedado clara con motivo de la Reforma Educacional, con el desistimiento explicito del actual gobierno al impulso de la Educación Pública. Otro ejemplo, es la mañosa reforma tributaria que no altera la desigual distribución de la riqueza.

Los comunistas no podemos ser integrantes de ninguna coalición burguesa de gobierno, menos de una cuyo progresismo es tan dudoso, como el de la que actualmente gobierna Chile. Los comunistas trabajamos, junto a otras fuerzas, en la construcción de la Oposición Popular al actual régimen, y por ende debemos empeñarnos en denunciar todo su oportunismo, todas sus inconsecuencias, toda su sinvergüenzura, su complicidad con los grupos económicos chilenos y extranjeros, dejando claro al Pueblo de Chile que NO HAY comunistas en el actual gobierno, ni los habrá en ninguno que no defienda con fuerza y claridad los intereses de la Clase Obrera y el Pueblo e impulse las urgentes transformaciones estructurales que hagan de Chile un país justo, independiente y profundamente unido con los pueblos de América Latina y el Caribe y el destino común que nos hermana.

Los comunistas podemos participar en determinadas circunstancias históricas en procesos que, en los marcos del capitalismo, tengan como objetivo transformaciones de carácter popular, tales como la Unidad Popular en Chile o el proceso bolivariano en Venezuela, pero teniendo presente que las reformas dentro del capitalismo son vulnerables y reversibles, y sin perder de vista jamás que solo el Socialismo podrá resolver los problemas de la Humanidad.

¡De la unidad de los Comunistas a la unidad del pueblo!

Consejo Nacional de los Comités Comunistas
Movimiento Cultura Comunista
Unidad Comunista

Santiago de Chile, Agosto de 2014

domingo, 20 de julio de 2014

Declaración Púbica de los Comunistas de Chile:



Ante el violento y criminal ataque de las fuerzas militares de Israel contra la población palestina de la Franja de Gaza, declaramos que:

Los comunistas chilenos condenamos los criminales bombardeos y la agresión terrestre que Israel perpetra contra el pueblo palestino en la Franja de Gaza, así como el atropello continuo contra el territorio palestino y el empleo del terrorismo de Estado, violatorio de más de 60 disposiciones para desocupar vastas zonas de ese territorio y detener la expansión israelí, emitidas por la ONU a lo largo de los últimos 45 años.

Israel debe cesar sus ataques, abandonar los territorios ocupados, detener la construcción de asentamientos expansionistas y someterse a las normas establecidas por la comunidad internacional. Palestina pertenece al pueblo palestino y el pueblo palestino a Palestina.

Demandamos del gobierno de Chile la inmediata expulsión del embajador de Israel, en señal de rechazo a la actuación criminal de ese Estado, al tiempo que repudiamos las tibias manifestaciones oficiales frente al genocidio perpetrado en tierras palestinas por las fuerzas de ocupación israelíes; comportamiento que refuerza nuestra determinación de ser oposición al quinto gobierno de la Concertación, hoy llamada Nueva Mayoría. Esto sólo puede interpretarse como una forma de sumisión por parte del gobierno chileno ante las presiones estadounidenses en defensa de su aliado israelí.

El pretexto para esta masacre fue el asesinato de tres jóvenes israelíes, crimen no resuelto y censurable por cierto, así como también es censurable la muerte de un joven palestino al que fanáticos israelíes quemaron vivo en venganza. Israel no ha aportado ni una sola prueba de que están involucradas organizaciones palestinas en este crimen. En el juicio de Nuremberg se estableció como un crimen de lesa humanidad las represalias indiscriminadas en contra de la población civil. En realidad, esto no es más que un pretexto para una limpieza étnica y para expandirse territorial y militarmente.

Vaya toda nuestra solidaridad y apoyo activo a los valerosos luchadores palestinos que resisten la agresión sionista en defensa de su derecho a existir como nación, y nuestro pesar a quienes sufren las irreparables pérdidas causadas por los ataques israelíes.

Llamamos a multiplicar el boicot a los productos exportados desde Israel. Ni un centavo más para el Estado sionista.

Unidad Comunista
Consejo Nacional de Comités Comunistas
Movimiento Cultura Comunista

En Santiago de Chile, julio 18 de 2014

domingo, 9 de marzo de 2014

EL IMPERIALISMO, EL GOLPISMO Y LA NUEVA MAYORÍA

¡Michelle Bachellet y la Nueva Mayoría deben aclarar su actitud respecto del conflicto venezolano y la escalada golpista que le amenaza!



Unidad Comunista se declara solidaria con los procesos de liberación y de soberanía de los pueblos de América y del mundo. Somos internacionalistas y nuestra primera patria es la Humanidad. Sobre la base de este principio, no podemos callar ante las manifestaciones de los partidos concertacionistas, hoy agrupados en la Nueva Mayoría, que se han pronunciado en apoyo a las pretensiones golpistas de la derecha venezolana como vía para la re-instauración del orden oligárquico y neoliberal.

Repudiamos las intervenciones de dirigentes y parlamentarios del PPD, del PRSD y del PS, así como las declaraciones oficiales del PDC chileno. En sus expresiones se sitúan claramente del lado de los activistas violentos que actúan apoyados por el gobierno de Estados Unidos de Norte América. Estos políticos comparten el criterio general de la derecha respecto de que el gobierno del Presidente Maduro debe ser derrocado. Reeditan de esta manera una acción abierta y vergonzosa ya practicada durante los hechos que condujeron al golpe de Estado de 2002 contra el presidente constitucional Hugo Chávez. Recordemos que esa actitud de apoyo al golpe antidemocrático fue encabezada por el gobierno del Presidente Ricardo Lagos (PS-PPD) y por su vocera, Soledad Alvear (PDC). Una acción vergonzosa que tuvo que recular cuando el mismo pueblo venezolano se alzó para reponer al gobierno constitucional.

Los argumentos de estos partidos de la Nueva Mayoría, no distan en el fondo de lo que declaran y hacen los partidos de la Alianza por Chile, pretendiendo juzgar de “dictadura” o de “represivo” al gobierno bolivariano. La desfachatez de estas declaraciones –que, sin duda, deben acompañarse de acciones materiales no reconocidas públicamente, como lo hicieran durante aquel triste espectáculo internacional dado por Chile en 2002- no tienen parangón alguno con las realidades de América. Esto es así no solamente porque está claramente demostrado el carácter democrático de Venezuela, incomparablemente superior al régimen legal y político que heredamos de la dictadura pinochetista; es así también porque estos partidos de la Nueva Mayoría no han tenido boca para referirse al régimen narcoterrorista de Colombia, donde una reciente huelga agraria costó la vida a por lo menos 40 ciudadanos, incluida la desaparición de personas, y cuya represión dejara cientos de prisioneros y miles de heridos.Ninguna acción concreta han realizado respecto de los golpes antidemocráticos efectuados contra los gobiernos de Honduras y Paraguay. Nada dicen respecto de la política internacional de Estados Unidos, permitiendo así sus planes de intromisión en los países de nuestro continente, o respecto de la humillante e ilegal existencia del campo de prisioneros de Guantánamo que mantiene este paísen la isla de Cuba, de donde se conocen las mayores atrocidades contra los derechos humanos. ¿Qué clase de demócratas son éstos que ven dictadura en una Venezuela donde se ejerce el derecho a manifestación libre y donde existen plenas garantías para la opinión y los medios, y en donde, además, existe el más amplio ejercicio del voto, siendo éste el país que más consultas populares realiza en América Latina, con una altísima participación? ¿Qué clase de demócratas son estos que no ven violaciones de los derechos humanos ni atentados contra el derecho de participación y de opinión, en países donde la ausencia de democracia reina con más violencia? Estos partidos terminan demostrando que tienen intereses comunes con una oligarquía rabiosa que pugna por re-instaurar los privilegios y el poder que han perdido, justamente a causa de las hondas crisis provocadas por la corrupción y la injusticia social de sus administraciones. Y esto mismo explica su satisfacción con la instalación del Fuerte Aguayo en Concón, base militar estadounidense emplazada en territorio chileno y creado con el fin de preparar la intervención militar en situaciones urbanas contra la población civil.

No es de extrañar la actitud del PDC, miembro de la internacional falangista, socio también del derechista y franquista Partido Popular de España, y similar del derechista COPEI, que participara de las administraciones venezolanas neoliberales hasta la crisis más grave del país. Este partido que apoyó el golpe militar en nuestro propio país, para lo que recibió de la CIA norteamericana la más cuantiosa suma de dineros, según señala el Informe Church del Senado estadounidense. De nada sirven los alegatos posteriores de que “el reino de los Cielos le pertenece a los arrepentidos”, puesto que nunca se han arrepentido en verdad. Han huido de los juicios respecto de su función delatora,que le costó la vida a muchos chilenos; han guardado un conveniente silencio respecto de su participación en la administración del país durante los primeros días de una dictadura repudiada mundialmente; de nada sirve que se laven las manos como Poncio Pilatos, cuando siguen siendo promotores y defensores enconados de la peor herencia del pinochetismo: el modelo neoliberal y la Constitución dictatorial. Por otra parte, la actitud de supuestos“progresistas” y “socialistas” chilenos del PPD, del PRSD y del PS como Rossi, Inzulza, Escalona, Vidal, Tarud, no es la mejor. Empinados en puestos de poderes eternos e involucrados con las grandes corporaciones, estos partidos adhieren a una “Internacional Socialista” en la que también milita el líder venezolano del Partido Voluntad Popular y fanático fascista, Leopoldo López, sabido colaborador del Pentágono para la política de sumisión de nuestro continente al imperialismo. Ellos deben ser indicados como lo que son, representantes de intereses ajenos, lobistas de las grandes empresas, privatizadores y vendedores de los intereses nacionales a las empresas trasnacionales, siervos de la Casa Blanca y acólitos del neoliberalismo, cuyo credo hoy peligra en países dignos como los de Venezuela, Ecuador, Bolivia y otros tantos.

En la actualidad, nuestro país está ad portas de una nueva administración de estos mismos partidos, bajo una segunda presidencia de Michelle Bachelet. Al pronunciarse los representantes de esta alianza política, han anunciado de manera anticipada su actitud pro golpista y derechista en materia internacional. A nosotros, los comunistas, nos parece de mínima gallardía y transparencia que la presidenta electa defina su posición y diga si está con los golpistas de siempre, que abundan en su alianza, o si estará por el respeto de las democracias, por la soberanía y la integración de los pueblos. El silencio de la señora Bachelet es una señal negativa, por cuanto otorga plena autoridad a las voces más reaccionarias de la Nueva Mayoría y sugiere que su gobierno en materia internacional se alineará con la ultra derecha y con una oligarquía que actualmente se vuelca desesperada a recuperar el control de los países y de sus fuentes económicas, asolando de esta manera a sus pueblos que necesitan gozar soberanamente de sus riquezas y de sus bienes.

UNIDAD COMUNISTA